Los síntomas de abstinencia a la nicotina pueden incluir cualquiera de los siguientes:
• Mareos (pueden durar de uno a dos días después de dejar el tabaco)
• Depresión
• Sentimientos de frustración, impaciencia y enojo
• Ansiedad
• Irritabilidad
• Trastornos del sueño, incluyendo problemas para conciliar el sueño y permanecer dormido(a) y tener malos sueños e incluso pesadillas
• Problemas de concentración
• Intranquilidad o aburrimiento
• Dolores de cabeza
• Cansancio
• Aumento del apetito
• Aumento de peso
• Ritmo cardíaco más lento
• Estreñimiento y gases
• Tos, boca seca, dolor de garganta y goteo nasal
• Opresión en el pecho
Estos síntomas pueden llevar a una persona a empezar a consumir nuevamente el tabaco para aumentar los niveles sanguíneos de nicotina y detener los síntomas.